jueves, 25 de julio de 2013

Part I.

(Puedes leer esta entrada con esta canción *clic* *clic*)



Subimos las escaleras de ese edificio antiguo, y por desgracia, sin ascensor a risitas tontas y compitiendo como niños pequeños en ver quien era el primero en llegar al cuarto piso. Jadeando llegamos al fin a la puerta los dos. 
-He ganado, ja, ja.
-¿Quien dijo que esto era una carrera?
-No sé...merezco mi premio, Ni
-Mmmmm.


Él se apoyo en la pared detrás de mi, atrapándola totalmente.Podía notar como mis mejillas se encendían. 
-¿Un beso tal vez?
-Los besos no se pid- pero era demasiado tarde, ya que él decidió robarme uno, encendiendo aun más mis mejillas que por entonces estaban ardiendo. Dulce y largo, de esos besos que te quitan el aliento y solo te dan ganas de más. 

Entramos en esa pequeña casa del centro de Londres, con grandes ventanales y estructura vieja, pero al menos olía a hogar (mezclado con un poquito de polvo).


Las vistas desde allí eran espectaculares, pero mi estúpida cabeza no dejaba de darle vueltas al beso. Había sido un beso dulce, y precioso. Posiblemente ahora parecería un pequeño tomate, pero no me importaba. Quería volver a besarle.

Leo se acerco a un antiguo tocadiscos que había allí. Me miro y sonrió. Tenia la sonrisa más natural que jamas había visto. La primera pista de un disco de vinilo comenzó a sonar, con los mismísimos Beatles, resonando en la habitación. Desde luego, me conocía bien. Se acerco a mi. Se puso detrás, y señalo a la calle.
-Ves, ¿allí?. Algún día tengo que llevarte.. es un sitio precioso.
-¿Que hay allí?- dije, mirándole a los ojos y notando el brillo de sus pupilas tan, tan a dentro, que hasta dolía.
-Cuando vayamos, lo sabrás.
Y giro la cabeza. Volvimos a perdernos entre las calles de Londres, en las que tal vez, tal vez, dos personas se enamoraban. O... tal vez todo lo contrario.

Leo era de esos chicos dulces y graciosos, graciosos y atractivos además, me encantaban sus adorables brazos llenitos de pecas. Era encantador.

No se como lo hice. Ni porque.. Pero nuestros labios acabaron a dos centímetros. Dos escasos centímetros.


[...]

Y en medio de las ajetreadas calles de Londres, entre nieve y gente desesperada por comprar los regalos para navidad, nos volvimos a besar. No sé si fui yo o fue él, lo que se es que el sabor de ese beso me enganchaba, era como una droga para mi, tan nuevo y tan tentador. Acabamos mirándonos a los ojos, intensamente, intensamente a sus ojos verde hierba salpicados con amarillo miel.

-No entiendo como es tan fácil perderme en tus ojos...- dije sin pensar, después el se rió y yo me sentí la persona mas tonta del planeta.


Enamorada y encima tonta...







Hola amorcitos, primero de todo:
Gracias a esos nuevos seguidores del blog ¡Ya somos 4! (me da igual que seáis pocos, yo estoy más feliz que una perdiz y os quiero, meh).
Y lo segundo, ha sido un placer escribir una entrada con una personita tan especial como tú Marlene (clic!)
Y bueno, espero que os haya gustado este tipo de entrada (CON LO BIEN QUE ESCRIBE MARLENE, COMO NO).

Love always,
Nerr. 


4 comentarios:

  1. Tienes súper bien montado esto ¿eh? Me gusta mucho el estilo del blog. ¡Aunque mucho más el contenido!
    Qué suerte haber sido tu primera seguidora, ¡me hace mucha ilusión!

    Un abrazo de tu azucarillo más dulce.

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    1. Jo, muchísimas gracias. ¡No veas lo contenta que me puse cuando me seguiste! Además de que soy muy fan de tus textos.
      Me alegro mucho, mucho de que te guste.

      Un abrazo más fuertecito de una de tus rascacielos.

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  2. Jo, no sé qué parte has escrito tú, pero el texto en sí está muy bien escrito y me ha encantado. Aquí tienes otra seguidora más.

    Un beso,
    Ane.

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    1. ¡Muchisisisisísimas gracias! Me hace un montón de ilusión que te guste y que me sigas más c:
      Me pasaré por tu blog.

      Un abracito fuerte,
      Nerr,

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