... antes de que te vayas, lejos, lejos de mi. A 5.572 km de aquí.
lunes, 8 de julio de 2013
Baby, let me kiss you hard before you go.
Tiró las llaves al suelo después de un portazo, sintiéndose libre para tirar de mi camisa, formando una de esas sonrisillas picaras en sus labios. "Ya eres mío", me susurro, tan cerca que me hizo cosquillas en la oreja y que perdiese el control sobre ella, apretando mis labios contra los suyos repentinamente, cogiéndola de la cintura intentando que cada centímetro de su cuerpo estuviera pegado al mío y poder respirar su aliento. Entre caladas de aire, después de largos e intensos besos consiguió quitarse la camisa, después los pantalones... Y en cuestión de segundos eso eramos, dos almas fundidas por el deseo y las ganas de... ¿de que? de ella, de nosotros. Nosotros, gritando nuestros nombres hasta que las estrellas los oyesen y la Luna fuera testigo de nuestro amor entre las congeladas sabanas, entre besos, entre arañazos en mi espalda y alientos al compás. Deja que sea yo quien una los lunares de tu espalda, que te roce, te mordisqueé y te ponga los pelos de punta. Deja por favor que te susurre al oído "te quiero", aunque eso no sea ni la mitad de lo que siento por ti, aunque entre nosotros sobren las palabras. Deja por favor que te bese una vez más...
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