martes, 12 de febrero de 2013

Quiereme si te atreves.

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico. Que gozada, era lo mejor del mundo.
Mejor que esa sonrisa que te consiguen sacar en un mal día, mejor que las carcajadas descontroladas, mejor que una suave brisa de verano, mejor que un "te quiero" sin venir a cuento...
Mejor que la música de Ed Sheeran en un día gris y su exceso de ternura, que The Beatles a todo volumen, que Queen y su Bohemian Raphsody.
Mejor que la música en si.
Mejor que los batidos de plátano y la Nutella.
Mejor que la trilogía de Los Juegos Del Hambre, mejor que los misterios de Agatha Cristhie, que la sonrisa de Marilyn, que los 50, que los 60 o los 70. Mejor que lo que se chutaban The Beatles, que el amor de Lennon hacia Yoko, la fortuna de Bill Gates o la inteligencia Einstein. Mejor que las operaciones de Lana Del Rey o el pelo de Hayley Williams.
Mejor que la libertad...
Mejor que la vida.